China considera que la unidad política e ideológica garantiza la supervivencia nacional. No es, por tanto, un tema menor por más que el protagonismo público se ceda a cuestiones de otro orden, ya sea en referencia a la economía, el comercio o la tecnología. En la actual coyuntura, el apuntalamiento ideológico representa una preocupación de alto nivel en el liderazgo chino. Mantener la compostura estratégica ante los riesgos y desafíos que China enfrenta en esta decisiva etapa de su proceso de modernización exige al Partido Comunista Chino prestar una particular atención a la cohesión interna.