La propuesta de la Comunidad de Destino Compartido (CDC} puede ser entendida como el resultado final de un proceso del posicionamiento de China a partir de la segunda década de este siglo, ya que la llegada de Xi Jinping también ha significado un reposicionamiento del país como actor clave del sistema internacional. China dejó el planteamiento del "ascenso pacífico" en donde se centró en el cumplimiento de los acuerdos internacionales, para evolucionar como un actor dedicado a mantener el orden internacional y, finalmente, a proponer y renovar. Es destacable la mayor ventaja de posicionamiento que tiene China y la reflexión que hace del sistema internacional desde la importancia del relacionalismo, que se traduce en el "destino común".