La cláusula de no competencia constituye, en muchas ocasiones, un elemento esencial para el éxito de las operaciones de adquisición de empresa, al tener como finalidad la legítima salvaguarda del ejercicio libre, pacífico y efectivo de los derechos y de la actividad empresarial adquiridos por el comprador. Antes de incorporar un pacto de esta naturaleza en un contrato de adquisición de empresa, resulta imprescindible conocer en profundidad sus particularidades, su tratamiento jurídico y los riesgos que pueden derivarse de su configuración y posterior ejecución.