El artículo visibiliza el rol del mutualismo en la construcción del cuidado social, concebido como un derecho humano. A partir de la experiencia durante la pandemia y de investigaciones colaborativas, se destacan las prácticas inclusivas hacia personas mayores y se propone un modelo de cuidado corresponsable, con enfoque de género, derechos e intergeneracionalidad. Las mutuales, por su anclaje territorial y su lógica solidaria, se presentan como actores estratégicos para impulsar servicios sensibles, equitativos y comunitarios.
This article highlights the role of mutual benefit societies in the construction of social care, understood as a human right. Drawing on experiences during the pandemic and collaborative research, it emphasizes inclusive care practices for older persons and proposes a co-responsible care model with a gender, rights-based, and intergenerational approach. Due to their territorial presence and solidaritydriven logic, mutual organizations emerge as key actors in promoting sensitive, equitable, and community-based services.