La reforma laboral de 2012 y el Real Decreto 1483/2012 impulsaron una interpretación flexible de los requisitos formales en despidos colectivos, priorizando la finalidad del periodo de consultas sobre el formalismo. La jurisprudencia establece que solo los defectos formales que afecten al contenido esencial de la negociación pueden invalidar un despido colectivo. En el caso de OESIA NETWORKS, S.L., se concluyó que la información proporcionada, aunque genérica, fue suficiente para negociar con conocimiento de causa. Esta doctrina valora la suficiencia de la documentación más que el cumplimiento literal.