Nos parece oportuno que las personas dedicadas a la docencia e investigación sobre el Derecho (suponemos que sobre cualquier materia, pero nos ocupa y preocupa el Derecho), en sus rigurosos estudios, no renuncien a ningún tipo de herramientas y recursos que puedan ser útiles en sus tareas. El mundo de la creación artística nos proporciona también brillantes maneras de reflexionar y trabajar con el Derecho: el cine, la literatura, el cómic, la música, etc. Solamente hay que estar dispuesto a recoger ese guante y usarlo de modo diligente, utilizando para ello una cultura que no solamente bebe (o debería beber) de lo jurídico. En el presente trabajo se pretende estudiar, desde la óptica del Derecho civil, la inolvidable canción «Hijo de la luna», de Mecano.