Miguel Ángel Bosio Valdivia
La gestión de la cadena de suministro se está complicando de forma exponencial. A los modelos matemáticos actuales se les rompen las costuras. Y en el nuevo contexto, la capacidad de combinar tecnología, geopolítica e intuición logística será de enorme valor para afrontar la variabilidad. El gran reto es planificar lo no planificable.