El cuidado sistemático de la salud de los empleados, tanto física como mental y emocional, no solo es un factor determinante para la atracción y fidelización de talento, sino que se erige como un catalizador de la productividad y la competitividad empresarial. Este artículo explora la naturaleza de ese nuevo contrato emocional construido sobre el concepto del bienestar, analiza cómo integrarlo en la cultura organizacional y repasa algunas de las últimas tendencias y buenas prácticas en este campo.