Madrid, España
El mayor enemigo de un consejo de administración no siempre es el conflicto, sino la conformidad disfrazada de consenso. Cuando todos permanecen en silencio y nadie se atreve a discrepar, los errores se multiplican. Este artículo explora por qué la seguridad psicológica es el requisito invisible para que un consejo funcione como un verdadero órgano de gobierno, y no como un teatro corporativo.