San Cristóbal de La Laguna, España
En 2015, un equipo de investigadores descubrió que en la costa sur de La Palma existían emanaciones de CO2 que acidificaban el agua de manera natural.
Esto permitió crear un “océano del futuro” accesible a simple vista con unas gafas de buceo. Lugares así son muy escasos: solo se conocen casos similares en Italia (Ischia) y Papúa Nueva Guinea (Normanby). Este fenómeno es crucial porque el exceso de CO2 causado por la quema de combustibles fósiles está reduciendo el pH de los mares a gran velocidad, con graves consecuencias para organismos marinos, ecosistemas y las comunidades humanas que dependen de ellos. Tener un entorno natural donde ya ocurren estos procesos permite anticipar los impactos de la acidificación y diseñar estrategias de adaptación