San Cristóbal de La Laguna, España
La isla de La Palma ha sido tradicionalmente considerada una isla agraria en el contexto del archipiélago canario. El modelo agrícola de la isla ha estado caracterizado por la especialización en cultivos de exportación, siendo su cultivo principal el plátano, que coexiste con una creciente necesidad de diversificación productiva, ante los vaivenes del proceso institucional que le ha venido dando cobertura en el seno de la Unión Europea y de los nuevos condicionantes que requieren de una gestión más sostenible ante la emergencia climática. Los aspectos que más inciden es la intensidad de uso del agua en el cultivo ante la creciente escasez y los costes que ello conlleva y una orientación productiva más alineada con la soberanía alimentaria. El equilibrio de las últimas décadas ha consistido en el mantenimiento de una forma de vida idiosincrática, fuertemente marcada por la tradición, y el apropiado desempeño en una forma de relación con el medio a través de actividades agroambientales mostrando una nada desdeñable capacidad de retención de empleo. Como marca principal de los desafíos de futuro, la respuesta a un intensamente competitivo y abierto mercado global, la observable pérdida de preferencia por las actividades agrarias de las generaciones más jóvenes y la búsqueda de un camino hacía la sostenibilidad y el desarrollo de una agricultura eco saludable