Gran Canaria, España
La Palma cuenta con un patrimonio arqueológico de gran variedad y riqueza distribuido por toda la orografía insular. Algunos de sus yacimientos, entre los que sobresalen, sin ningún género de dudas, las más de 500 estaciones de grabados rupestres geométricos ejecutados con la técnica del picado que, por su tipología, complejidad y relación con otros vestigios prehispánicos, son únicos dentro de la arqueología canaria. A ellos hemos de añadir, unas potentes estratigrafías arqueológicas que, como en el caso de la Cueva del Tendal (San Andrés y Sauces), superan los 7 metros de espesor; una cerámica con multitud de tipologías y unos motivos decorativos que permiten establecer una cronología relativa del poblamiento prehispánico insular; unos rituales funerarios de gran complejidad que incluyen la momificación o mirlado, la cremación y la inhumación en cuevas, así como la práctica del gerontocidio; una industria ósea y malacológica con multitud de objetos de una gran calidad y belleza; etc.