Resuelve el Juzgado de lo Penal número dos de Santander el caso en el que una persona envió a un comprador mediante una empresa de mensajería “en el interior de un túper y a su vez en una caja de zapatos, sin comida, ni bebida, ni ventilación, un ejemplar de pitón bola [y dos lagartos]… y sin disponer de la documentación correcta de identificación de dicho ejemplar, o que acreditara su lícita tenencia”.
Como refiere la sentencia:
“Fue el personal del Aeropuerto de Foronda (Vitoria) quien se percató de la presencia de la pitón al pasar el paquete en que la misma era transportada por el equipo de rayos X, procediendo a su apertura y encontrando a su vez, una segunda caja de zapatos también a nombre del acusado conteniendo dos lagartos en las mismas condiciones, si bien, los mismos no se encuentran recogidos como especie protegida dentro del Convenio Cites.
Los animales fueron decomisados y puestos a disposición de un Centro de rescate animal, si bien, uno de los lagartos falleció días después a causa de la anorexia que padecía y la pitón falleció el 13 de junio de 2022 a causa de una infección respiratoria derivada de las lesiones ventrales que sufrió durante el trasporte en el paquete de pequeñas dimensiones”.
El Juzgado, en virtud de Sentencia dictada de conformidad entre la acusación pública del Ministerio Fiscal y la defensa, condenó al vendedor como responsable de un delito contra la fauna protegida.