El Tribunal Superior de Irlanda suspendió el proceso que fiscalizaba, a instancias de una asociación ambiental, sobre la legalidad de la autorización de un Proyecto ( entre otros aspectos, consistía en la construcción de dos edificios y conversión de un bosque de coníferas en un bosque de árboles caducifolios) y planteó varias cuestiones al Tribunal de Justicia sobre la interpretación del Derecho aplicable al caso (Directivas de hábitats y de evaluación de impacto ambiental de 2011 así como el Convenio de Aarhus).
El litigio trae causa de la autorización del citado Proyecto por la Agencia de Ordenación del Territorio, promovido por el Consejo de Condado de Dublín Sur, previa evaluación favorable conforme tanto a la Directiva de hábitat (evaluación adecuada ex art. 6.3) como a la Directiva de evaluación de impacto ambiental de 2011.
El órgano remitente tenía dudas sobre la compatibilidad de la norma de transposición de la Directiva de hábitats de Irlanda con el Derecho europeo. Quería saber, fundamentalmente, si dicha norma europea exige a los Estados que la normativa interna de transposición la integración en el procedimiento de autorización de los Proyectos las decisiones sobre las excepciones que pueden conceder en la protección de las especies conforme al art. 16 de la Directiva de hábitats así como contemplar una participación adecuada del público.
El Tribunal de Justicia, tras analizar exhaustivamente la normativa irlandesa a la luz de su jurisprudencia en la materia, rechaza su incompatibilidad con el Derecho europeo.