, Nicolás Matías Fuentes Valdebenito
La fertilidad se ha comprendido históricamente como una realidad caracterizada por un sentido simbólico, espiritual y social. Sin embargo, el auge de las biotecnologías reproductivas actuales, en consonancia con la consolidación de un enfoque de autonomía radical y absoluta en el campo de los derechos sexuales y reproductivos, ha producido una transformación en la manera de entender y abordar la fertilidad humana. Este artículo propone una revisión histórica y bioética que revisa las concepciones desde una visión sagrada de la fertilidad hasta su actual instrumentalización y reducción clínica. A partir de este recorrido, se argumenta que el principio de autonomía, cuando se interpreta en clave individualista y tecnificada, tiende a desvincular la fertilidad del cuerpo y de la relacionalidad, considerando que aquello resulta constitutivo de su propia naturaleza. Frente a este enfoque, se propone un análisis desde la bioética personalista, a través del cual se subraya la necesidad de reintegrar la dimensión corporal y relacional de la persona en toda deliberación ética que aborde la fertilidad. El trabajo con la propuesta de una comprensión integral de la fertilidad, concebida como corresponsable y situada, en tanto constituye un aspecto constitutivo de la persona que requiere cuidado. Tal visión no debe limitarse únicamente a decisiones basadas en la autonomía individual ni restringirse al ámbito exclusivo de la experiencia femenina.
Fertility has historically been understood as a reality imbued with symbolic, spiritual, and social meaning. However, the rise of contemporary reproductive biotechnologies, together with the consolidation of a stance of radical and absolute autonomy in the field of sexual and reproductive rights, has transformed how human fertility is conceived and addressed. This article offers a historical and bioethical review, tracing conceptions from a sacred view of fertility to its current instrumentalization and clinical reduction. On this basis, it argues that the principle of autonomy-when interpreted through an individualistic and technicized lens-tends to detach fertility from embodiment and relationality, even though these are constitutive of its very nature. In response, a critique is proposed from the perspective of personalist bioethics, emphasizing the need to reintegrate the bodily and relational dimensions of the person into any ethical deliberation concerning fertility. The article concludes by proposing a holistic, co-responsible understanding of fertility, situated as a constitutive aspect of the person that calls for care, and not grounded solely in decisions based on individual autonomy or confined to the exclusive sphere of women's experience.