El despliegue desigual de la fibra óptica (FTTH) en España entre 2007 y 2019 afectó la salud mental adolescente. Usando un diseño cuasiexperimental y variables instrumentales (2SLS), demuestra que un mayor acceso a Internet de alta velocidad causó un aumento significativo de diagnósticos hospitalarios de ansiedad, depresión, autolesiones e intentos de suicidio entre las chicas de 10–19 años, sin efectos relevantes en los chicos. La conexión rápida intensificó comportamientos adictivos, privación de sueño y aislamiento social. Las adolescentes resultan especialmente vulnerables por la comparación social y la exposición privada a contenidos idealizados. El estudio advierte sobre los riesgos del progreso digital no regulado.