Partiendo del análisis de recientes publicaciones estadísticas que actúan como «emprendedores morales» (Teoría del Etiquetado), este artículo analiza la sobreexposición de los jóvenes (16-25 años), especialmente inmigrantes, al sistema penitenciario. Sostengo que el dato estadístico no refleja una mayor propensión delictiva, sino el resultado de un círculo vicioso: el etiquetado genera una «hipervisibilidad» que es respondida por el sistema penal con un fracaso estructural. Este fracaso se manifiesta en la ineficacia de las medidas de medio abierto (LORPM) por falta de entorno, el abuso de la prisión provisional por falta de arraigo fáctico, y la falta de recursos para la aplicación de la legislación penitenciaria específica (Art. 173 RP). Se proponen soluciones de política criminal basadas en la evidencia criminológica (curva edad-delito) y el uso riguroso del derecho existente.