Nada más ser nombrado, el nuevo ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ex prefecto de Policía de París, anunció que la “guerra contra los narcotraficantes” sería una de sus dos prioridades. Esta cuestión suscita discursos cada vez más alarmistas, con analogías con América Latina como telón de fondo. La cuestión del aumento de la demanda de drogas, en cambio, parece suscitar menos pasión que la caza de los proveedores.