En el poder desde 2022, Xiomara Castro y sus ministros han multiplicado las reformas sociales y las medidas agrarias, pero les cuesta liquidar el legado del periodo iniciado con el golpe de Estado de 2009. Atrapados entre las expectativas populares, la resistencia de la oligarquía y las maniobras de Washington, se preparan para las nuevas elecciones generales del 30 de noviembre.