Reitera esta sentencia la doctrina sentada por el Tribunal Supremo en noviembre de 2024, según la cual la audiencia previa al despido disciplinario garantizada por el artículo 7 del Convenio núm. 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) solo es exigible desde noviembre de 2024. No aclara esta sentencia las consecuencias del incumplimiento empresarial de esa garantía formal. En este comentario se defiende la calificación de despido improcedente en base a la analogía iuris.
This ruling reiterates the doctrine established by the Supreme Court in November 2024, according to which the opportunity to defend oneself prior to disciplinary dismissal guaranteed by Article 7 of ILO Convention No. 158 is only enforceable from November 2024 onwards. This ruling does not clarify the consequences of an employer non-compliance with this formal guarantee. In this paper the unfair dismissal is defended on the basis of analogy iuris.