La regulación digital europea se había completado ya en gran medida con la aprobación del Reglamento de Inteligencia Artificial en fechas recientes. Junto con las otras regulaciones de la sociedad digital puestas en marcha previamente por la UE parecía que comenzábamos a estar en condiciones de hacer frente a las lesiones de derechos y a la afectación a la democracia que han protagonizado en los últimos años las grandes compañías tecnológicas. Sin embargo, el cambio de las condiciones geopolíticas propiciado por la fragmentación de la globalización y la nueva Administración Trump están poniendo en riesgo la implementación de esa regulación. La extraordinaria debilidad de la Unión Europea se manifiesta en su incapacidad para generar mediaciones positivas entre el mercado global y los mercados nacionales debido a las interferencias de las mediaciones negativas que se están produciendo por los dos grandes líderes de la globalización fragmentada en su área de influencia, Estados Unidos y China. Nuevos paradigmas se están asentando entre las compañías tecnológicas favoreciendo un sometimiento de los intereses públicos a los privados que está siendo gestionado directamente por D. Trump. El nuevo contexto global pone en cuestión la capacidad que la regulación de la UE puede tener para proteger la democracia pluralista y los derechos de la ciudadanía.
European digital regulation had already been largely completed with the approval of the Artificial Intelligence Regulation in recent times. Together with the other digital society regulations previously implemented by the EU, it seemed we were beginning to be able to address the violations of rights and the impact on democracy that large technology companies have perpetrated in recent years. However, the new geopolitical conditions brought about by the fragmentation of globalization and the Trump administration's policies are jeopardizing the implementation of this regulation. The European Union's inability to establish positive mediations between the global and national markets is a manifestation of its extraordinary weakness, due to the negative mediations produced by the two great leaders of fragmented globalization within its sphere of influence: the United States and China. New paradigms favoring the subordination of public to private interests are emerging among tech companies, a subordination that is being directly managed by Donald Trump. The new global context calls into question the capacity of EU regulation to protect pluralistic democracy and citizens' rights.