Las aguas adyacentes al peñón de Gibraltar contienen un conjunto de controversias jurídicas provocadas por la falta de delimitación de los espacios marítimos y la contradicción de las distintas teorías sobre la existencia o no de aguas jurisdiccionales cedidas al Reino Unido. Una falta de regulación que se emplaza en su origen al Tratado de Utrecht de 1713 y que el devenir de la historia ha ido engrosando con problemas prácticos mayores, en un Estrecho utilizado para la navegación internacional y transitado por alrededor de 100.000 buques anuales. Esta ausencia de acuerdo entre los dos actores causa graves perjuicios medioambientales, con una regulación jurídica que se encuentra solapada con los diferentes ordenamientos, causando una incerteza que afecta de forma negativa al entorno marino y la seguridad de la población.
The waters adjacent to the Rock of Gibraltar encompass a set of legal disputes arising from the absence of maritime boundary delimitation and the conflicting interpretations regarding the existence (or not) of territorial waters ceded to the United Kingdom. This regulatory gap originates in the Treaty of Utrecht of 1713 and has been compounded over time by increasingly complex practical issues, in a Strait used for international navigation and crossed by around 100,000 vessels annually. The lack of agreement between the two parties results in serious environmental damage, with overlapping legal frameworks generating uncertainty that adversely affects the marine environment and the safety of the population.