No todos los militares eran franquistas, algunos de ellos llegaron a jugarse la carrera por ello. Aunque ya se les ha hecho algún reconocimiento, la sociedad española tiene una deuda con los miembros de la clandestina Unión Militar Democrática (UMD). Las instituciones democráticas deberían tomar la iniciativa, ahora que ya han pasado más de cincuenta años de las detenciones en 1975 de nueve de ellos.