Madrid, España
La autorreferencia permea el derecho internacional. Los regímenes basados en tratados –las formas más sólidas de autoridad internacional– suelen coexistir, exhibiendo patrones de pluralismo jurídico. Como construcciones autorreferenciales, los regímenes especiales operan como subsistemas abiertos del derecho internacional que gestionan la incorporación de otras normas y decisiones internacionales. Su autonomía relativa encarna la lógica del funcionalismo intergubernamental. En ausencia de órganos o procedimientos generales para su integración, esta situación permite crear perspectivas jurídicas internacionales igualmente válidas –aunque potencialmente divergentes– sobre cuestiones y casos. A pesar de las interpretaciones armonizadoras (i.e., la denominada integración sistémica) por parte de los órganos de los tratados, avanzar la consistencia jurídica internacional, o equilibrar eficazmente los bienes y valores públicos globales, sigue siendo un significativo desafío colectivo. La competencia y el arbitraje normativo resultantes de los regímenes basados en tratados lo ilustran con claridad, revelando las limitaciones de la falta de integración procedimental general representa para el Estado de derecho moderno.
Self-reference pervades international law. Treaty-based regimes –the most robust forms of international authority– typically coexist, exhibiting patterns of legal pluralism. As self-referential constructs, special regimes operate as open subsystems of international law that manage the incorporation of other international rules and decisions. Their relative autonomy embodies the logic of intergovernmental functionalism. In the absence of general organs or procedures for their integration, this situation enables equally valid –yet potentially divergent– international legal perspectives. Despite harmonizing interpretations (i.e., so-called systemic integration) by treaty bodies, achieving a measure of consistency, or effectively balancing global public goods and values, remains a significant collective challenge. This is further illustrated by regulatory competition and arbitrage arising from treaty forms, underscoring the difficulties that the absence of general procedural integration poses for the modern rule of law.