La Directiva 2023/2225 lleva a cabo una actualización de la regulación de los contratos de crédito al consumo, con el objetivo corregir las distorsiones generadas por la transposición de la anterior Directiva, para potenciar la oferta de crédito transfronterizo y perfeccionar la protección al consumidor. Para ello se mejora el ámbito de aplicación añadiendo nuevas fórmulas de financiación, se afrontan los cambios que conlleva la digitalización, y se otorga mayor relieve a los estudios de solvencia en el marco del crédito responsable. La Directiva deja abiertas suficientes opciones a los Estados para configurar la protección del consumidor. El principal reto para el legislador nacional probablemente sea el decidir la manera de someter a control las tasas de interés para que no resulten “excesivamente elevadas”, pudiendo optar por establecer límites máximos.
Directive 2023/2225 updates the regulation of consumer credit agreements, aiming to correct the distortions generated by the transposition of the previous Directive, to strengthen the supply of cross-border credit, and improve consumer protection. To this end, the scope of application is broadened by adding new financing options, addressing the changes brought about by digitalization, and giving greater emphasis to creditworthiness assessments within the framework of responsible lending regulations. The Directive leaves sufficient options for Member States to shape consumer protection. The main challenge for national legislators will likely be to decide how to control interest rates to ensure they do not become „excessively high“, with the option of setting maximum limits.