Cuando el departamento de Relaciones Laborales participa desde el inicio en la selección, el enfoque del proceso cambia significativamente. Se integra información esencial sobre la evolución del puesto, tensiones activas o latentes, y el estilo de liderazgo y comunicación adecuados. Esto ayuda a perfeccionar el perfil del candidato, alineando mejor sus competencias con las verdaderas necesidades de la organización.