En un entorno global caracterizado por la incertidumbre, la digitalización acelerada o la presión por la sostenibilidad, Grupo Lantero se posiciona como un actor industrial que convierte la eficiencia operativa en una ventaja competitiva. En los últimos tiempos la compañía ha evolucionado hacia un modelo más ágil, cohesionado y orientado al cliente, donde la excelencia no es un objetivo, sino una forma de trabajar. La intención de la compañía es «capitalizar el footprint actual, consolidar lo que ya somos y hacerlo mejor y de forma más completa cada día», explica en esta tribuna su CEO, Daniel Carreño.