En el presente artículo Iñaki Alonso Arce reflexiona sobre la aplicación práctica de las medidas derivadas del Pilar Dos de la OCDE y en especial del nuevo Impuesto complementario para garantizar un nivel mínimo de imposición para los grupos multinacionales y para los grupos nacionales de gran dimensión en el ámbito de la Unión Europea que recientemente ha sido concertado para su aprobación en los Territorios Históricos del País Vasco, sobre todo a la vista de los últimos acontecimientos políticos y en especial del nuevo gobierno en EEUU país del que son sede la mayor proporción de empresas multinacionales y que se opone a este tipo de medidas.