Diana A. Ruiz Gonzalez, Juan D. Machin-Mastromatteo, Javier Tarango Ortiz
Durante los últimos años, las redes sociales se han consolidado como una de las principales herramientas para el consumo y difusión de información, y la implementación de videos de formato corto dentro de las mismas ha ayudado a que este intercambio de información se realice con mayor rapidez. Esta revisión de literatura surge de la necesidad de identificar el papel que los videos de formato corto juegan en la aceptación y difusión de información falsa, en concreto, de las teorías de conspiración, entre los usuarios de diversas plataformas sociales. Para lograr esto se revisaron varias fuentes, incluyendo artículos científicos y libros publicados entre los años 2018 y 2024 que trataran tanto de las teorías de conspiración, de la implementación de videos de formato corto en diferentes redes sociales, del uso de pensamiento crítico para la evaluación de información en redes sociales, así como de la difusión de información falsa en estos medios. Esta revisión, en un principio, establece las condiciones del usuario que acepta y difunde teorías de conspiración, así como las consecuencias del consumo excesivo de videos de formato corto y cómo esto puede afectar la evaluación de la información que llega a los usuarios. Los hallazgos indican que el consumo excesivo de videos de formato corto puede disminuir la capacidad de análisis crítico y favorecer la aceptación de teorías de conspiración, especialmente en contextos de sobrecarga informacional. Adicionalmente, los usuarios que difunden estas teorías presentan patrones comunes, como la exposición prolongada a contenidos repetitivos y la participación en cámaras de eco.
In recent years, social media has become one of the main tools for the consumption and dissemination of information, and the implementation of short-format videos within them has helped this information exchange to take place more quickly. This literature review arises from the need to identify the role that short-form videos play in the acceptance and dissemination of false information, specifically conspiracy theories, among users of various social platforms. To accomplish this, different sources were reviewed, including scientific articles and books published between the years 2018 and 2024 that were related to conspiracy theories, the implementation of short-form videos in different social media, the use of critical thinking for the evaluation of information in social media, and the dissemination of false information through these media. This review, at first, establishes the conditions that a user needs for the acceptance and dissemination of conspiracy theories, as well as the consequences of the excessive consumption of short-form videos and how this can affect the evaluation of the information that reaches users. The findings indicate that excessive consumption of short-form videos can reduce critical thinking skills and promote the acceptance of conspiracy theories, especially in contexts of informational overload. Additionally, users who spread these theories were found to share common patterns, such as prolonged exposure to repetitive content and participation in echo chambers.