Ignacio Nieto Fernández
La evolución de los conflictos es vertiginosa, cada conflicto que ha tenido lugar durante los últimos veinte años es muy diferente al anterior, aspectos como la tecnología hacen que el campo de batalla evolucione de forma frenética. Para dar respuesta a esta situación, las sociedades occidentales están eligiendo la progresiva participación del nivel estratégico en la conducción de las operaciones. Este creciente protagonismo del nivel estratégico no debiera confrontar las responsabilidades del nivel operacional, que debe seguir siendo la clave, al menos cuando hablamos del uso de capacidades puramente militares. La solución pasa por crear estructuras de coordinación primero y de cooperación después en los tres niveles de las operaciones, estratégico, operacional y táctico. De esta forma se podrán alcanzar los objetivos estratégicos al unísono, atendiendo a la morfología del conflicto.