Julian S. Corbett se erige como la antítesis de Alfred T. Mahan en la estrategia naval. Mientras Mahan defendía la ofensiva y la aniquilación de la flota enemiga, Corbett, influenciado por Clausewitz, abogaba por una estrategia más defensiva, entendiendo la guerra como una continuación de la política. Su concepto central, la “flota en potencia”, postula que una flota inferior pero activa puede disuadir a un adversario superior, evitando la batalla decisiva y ganando tiempo. Aunque los ejemplos históricos muestran que rara vez conduce a la victoria, la teoría de Corbett destaca la importancia de la movilidad y la defensa activa como herramientas para influir en el curso de una guerra naval.