La reducción de la ayuda al desarrollo —en especial la estadounidense— y el retraso en los pagos de las cotizaciones de los Estados miembros están obligando a la ONU a reducir su presupuesto en un 20%. Capital del multilateralismo desde la creación de la Sociedad de Naciones en 1919, Ginebra está experimentando un doloroso despertar: despidos, desinterés de las grandes potencias, competencia interna en Suiza…