Es una Organización de las Naciones Unidas (ONU) debilitada la que celebra su 80.º aniversario. “La ONU no resuelve los problemas […], crea nuevos que nosotros debemos solucionar”, lanzaba Donald Trump ante su Asamblea General, el 22 de septiembre. Confrontada al desentendimiento de Estados Unidos y a los desórdenes de un mundo cada día más amenazante, la institución debe reinventarse.