Arica, Chile
Este estudio explora el origen de las ideas que sustentan la política exterior para desentrañar los vínculos e influencias entre diplomacia y toma de decisiones, así como la participación de la academia en ese proceso. Cervo sostiene que en Brasil dichas ideas se gestan tanto en los gabinetes del Ministerio de Relaciones Exteriores como en el ámbito universitario; esta afirmación se adopta aquí como hipótesis de trabajo y se examina la interacción entre diplomáticos y académicos. La investigación se apoyó en entrevistas en profundidad y en el análisis de fuentes primarias y secundarias. Los resultados revelan que cada país presenta particularidades; con todo, la academia rara vez ocupa un lugar central —salvo en el caso de Chile—, aunque ciertos académicos sí han ejercido influencia en Brasil y Argentina. En términos generales, la elaboración de la política exterior permanece en una «caja negra» que impide conocer plenamente las ideas de los actores implicados, incluidos los propios diplomáticos. La relación entre diplomáticos y académicos es limitada y las opiniones de estos últimos casi nunca resultan decisivas en la adopción de las decisiones presidenciales.
The sources of origin of ideas in foreign policy are investigated in order to understand the links and influences between diplomacy and foreign policy and the presence of academia in its formulation. According to Cervo (2008), in Brazil the production of these ideas has been generated in the offices of the ministries of foreign affairs and in academia. This statement is taken as a research hypothesis, analyzing the relationships between diplomacy and academia. The methodology was based on interviews, primary and secondary sources. It is concluded that each case is different, although in general the academy has not been relevant —with the exception of Chile— but some academics have been, in Brazil and Argentina, confirming the scarce presence of the academy in decision-making that remains in a «black box», preventing knowing the ideas of the groups that participate in the decisions, including diplomats and other actors. There is little relationship between diplomats and academics and their opinion is not influential or decisive in the presidential decision.