El presente artículo pretende arrojar luz al incierto escenario que ofrece el tiempo transcurrido como presupuesto fáctico para la operatividad de los límites de la revisión de oficio. Este análisis busca determinar hasta qué punto el Derecho tolerará el paso del tiempo y cuál será su reacción ante él, tomando como punto de partida el artículo que brinda la mayor densidad de conceptos jurídicos indeterminados por párrafo de todo nuestro ordenamiento jurídico. En un precepto lleno de parámetros o criterios abiertos, el del transcurso del tiempo quizás sea el más indeterminado de todos ellos, lo que contribuye a desdibujar la línea divisoria entre dos principios básicos de nuestro ordenamiento: legalidad y seguridad jurídica. Al utilizar definiciones estipulativas para delinear esta línea, se corre el riesgo de alimentar aquello que se dice combatir, la inseguridad jurídica, proponiendo mecanismos temporales que se acerquen a criterios objetivos.