El presente trabajo pretende exponer la obligatoriedad de someter a los entes dependientes a un examen anual para analizar si persisten las causas por las que se crearon, si hoy aportan valor añadido o si existe otra forma de gestionar el servicio más eficaz. La rutina nos hace conocer la existencia y las cuentas de estas entidades, pero ¿estamos siendo eficientes? ¿Tiene sentido mantenerlas o podemos adelgazar el holding municipal? Como interventores de la administración local, o incluso como gerentes o expertos locales, no solo debemos, sino que tenemos obligación en base al artículo 81 de la ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público de analizarlo.