Envueltos en un contexto de imparable expansión de las tecnologías de la información y la comunicación, este artículo recoge un estudio del fraude digital y, en particular, la estafa informática, como figura penal autónoma orientada a proteger tanto el patrimonio individual como la confianza en los sistemas digitales.
Adentrándonos en el fenómeno de la ciberdelincuencia económica, se analizan los retos que plantea su persecución, al tiempo que se repasa la evolución legislativa que culmina en la regulación actual del artículo 249 del Código Penal. En este marco legislativo, se identifican los elementos esenciales del tipo y describen sus distintas modalidades —entre ellas la estafa maquinal, el uso fraudulento de instrumentos de pago distintos del efectivo y los actos preparatorios—, así como diversas formas comisivas recurrentes —como el phishing, el SIM swapping o los fraudes con criptoactivos—, para finalizar resaltando la necesidad de una continua adaptación normativa, una cooperación internacional eficaz y la especialización de los operadores jurídicos a la hora de enfrentar un fenómeno delictivo dinámico y tecnológicamente sofisticado.
In the midst of the ongoing expansion of information and communication technologies, this article presents a study of digital fraud and, in particular, computer related fraud, conceived as an autonomous criminal offence aimed at safeguarding both individual property and public confidence in digital systems.
Focusing on the phenomenon of economic cybercrime, the analysis addresses the challenges it poses for prosecution, while reviewing the legislative developments that lead to the current regulation under Article 249 of the Spanish Criminal Code. Within this legal framework, the essential elements of the offence are identified and its various modalities described —including machine based fraud, the fraudulent use of non cash payment instruments, and preparatory acts— along with recurrent methods of commission such as phishing, SIM swapping, and fraud involving cryptoassets. The study concludes by emphasising the need for further legislative adaptation, effective international cooperation, and the specialisation of legal professionals to confront a dynamic and technologically sophisticated criminal phenomenon.