Almería, España
Las crisis económicas evidencian la excesiva dependencia que tienen las empresas españolas del crédito y la financiación bancaria. Esta dependencia, tanto para su operativa corriente como para sus necesidades de inversión, es todavía más acusada en el caso de las empresas de menor dimensión. Por otra parte, el modelo cooperativo presenta algunas limitaciones financieras, entre las que destaca la existencia de un elevado porcentaje de socios que evitan incrementar su inversión. En la legislación cooperativa española (que se integra por una ley estatal y 17 leyes autonómicas, más otras sectoriales, referidas a microcooperativas, cooperativas de crédito, etc.) se regulan diferentes instrumentos de financiación externa que intentan combinar la necesidad de inversión de capitales de terceros y que el control y la gestión de la sociedad siga siendo de los socios de la entidad. Este trabajo pretende analizar la regulación de los instrumentos de financiación alternativa con los que cuentan las cooperativas españolas y la utilización efectiva que de ellos hacen en la práctica que, como veremos, es escasa.