Bertrand Fotsing
El crecimiento económico y la estabilidad política han posicionado a Chile como un país de destinación emergente en América Latina. Aspectos como las noticias en los medios de comunicación, la forma en la que las redes sociales presentan la llegada de las mujeres haitianas, el miedo que genera inseguridad en el país o el desconocimiento de cómo convivir con ellas favorecen el rechazo hacia sus personas. Además se notan significativas barreras para la inclusión plena de esa comunidad como la falta de vivienda digna, la ausencia de papeles, su bajo nivel de formación académica, los trabajos precarios y no formales que desempeñan, las dificultades con el idioma y el maltrato postparto que reciben en algunos centros de salud. Sin embargo, hace falta reconocer que Chile abrió sus brazos a las ciudadanas haitianas cuando estaban en peores condiciones. En general, las mujeres haitianas viven pacíficamente en el país, donde hoy se nota una mayor apertura de chilenos y chilenas hacia ellas.
Economic growth and political stability have positioned Chile as an emerging destination country in Latin America. However, aspects such as media coverage, the way social networks portray the arrival of Haitian women, the fear generated by insecurity in the country, and a lack of understanding of how to coexist with them contribute to their rejection.Moreover, significant barriers hinder this community’s full inclusion: a lack of dignified housing, absence of legal status, low educational level, informal and precarious employment, language difficulties, and postpartum mistreatment in some health facilities. Yet it must be acknowledged that Chile opened its arms to Haitian women when they were in difficult conditions. In general, Haitian women live peacefully in the country, and nowadays there is noticeably greater openness among Chilean men and women toward them.