Los problemas derivados de la vivienda en España siempre se han vinculado a procesos económicos y nunca al marco social que representa. La vivienda no debería depender del urbanismo, sino de las políticas sociales. Por ello, es necesario desarrollar un cambio de modelo que contemple de forma urgente el desarrollo de parques de vivienda social en alquiler, dependiendo de las áreas de responsabilidad social de las Instituciones Públicas y con una gestión que se aborde desde las mismas a través del tercer sector de la economía, con experiencia demostrada en la materia. Asimismo, es imprescindible coordinar las sinergias de los entornos regionales cercanos, que evite duplicidad de esfuerzos especialmente con los efectos frontera. También hay que impedir la venta de suelo de las Instituciones Públicas, básicamente el destinado a vivienda.