Gabriel Ugarte
, Sebastián Izquierdo
La violencia escolar es una preocupación creciente en la sociedad, con impactos negativos en el bienestar y desarrollo académico y social de las y los estudiantes. En Chile existe una falta de mediciones sistemáticas en torno a la violencia escolar y los factores que la influyen, como el clima escolar. Este estudio analiza la evolución de la victimización en 2° año medio entre 2012 y 2022, utilizando datos cuantitativos obtenidos a partir de encuestas censales nacionales. Los resultados muestran un aumento de la victimización frecuente del 11% al 19%, con una tendencia que se intensifica en el período posterior a la pandemia. Las agresiones verbales y sociales son las más prevalentes y han mostrado mayor crecimiento. Además, se identifican tendencias distintas según sexo y características del establecimiento educacional. Para la intervención se establecieron dos grupos de escuelas prioritarias: aquellas con niveles consistentemente altos de victimización y las que han mostrado un incremento alarmante en los últimos años. El deterioro del clima escolar acompaña este fenómeno, reflejado en una menor participación estudiantil, pérdida del sentido de pertenencia y un aumento en el sentimiento de temor por parte de las y los alumnos. Estos hallazgos subrayan la necesidad de políticas educativas focalizadas que fortalezcan el clima escolar, promoviendo entornos más seguros e inclusivos para sus estudiantes.
School violence is a growing concern in society, with negative impacts on students' well-being and academic and social development. In Chile, there is a lack of systematic measurements of school violence and the factors influencing it, such as school climate. This study analyzes the evolution of victimization among 10th-grade students between 2012 and 2022, using quantitative data obtained from national census surveys. The results show an increase in frequent victimization from 11% to 19%, a trend that intensified in the post-pandemic period. Verbal and social aggression are the most prevalent and have shown the greatest growth. Additionally, distinct trends are identified based on sex and school characteristics. Two priority groups of schools for intervention were identified: those with consistently high levels of victimization and those that have shown an alarming increase in recent years. The deterioration of school climate accompanies this phenomenon, reflected in decreased student participation, loss of sense of belonging, and increased feelings of fear among students. These findings underscore the need for targeted educational policies that strengthen school climate, promoting safer and more inclusive environments for students.