Lidia Mercedes Olaya Guerrero
, Agustín Medina Marchena
, Walter Richard Paiva Ayala
El artículo examina los Planes de Gobierno Digital (PGD) implementados en 2022 por municipalidades de la costa peruana y la región Cajamarca, con el propósito de identificar avances, diferencias y buenas prácticas en la gestión pública digital. La investigación utilizó un enfoque cualitativo y documental, basado en la revisión de PGD disponibles en portales oficiales y encuestas aplicadas a servidores públicos.Los hallazgos muestran que todas las regiones analizadas contaban con un PGD, aunque con distintos niveles de detalle y desarrollo. Lima, Callao e Ica destacan por planes más específicos, orientados a la digitalización de trámites, interoperabilidad, capacitación en TIC y seguridad de la información. Cajamarca, reconocida como referente nacional, proyecta metas más ambiciosas como la digitalización del 100% de los servicios y la capacitación integral de funcionarios, aunque su PGD es generalista y carece de indicadores verificables.En contraste, otras municipalidades, como Pucusana (10%) o Mariscal Nieto (20%), establecieron objetivos más modestos. La municipalidad de Ate sobresale como la única que reporta avances oficiales, alcanzando el 92% de cumplimiento.Las similitudes entre planes incluyen la inversión en infraestructura tecnológica y la formación de personal, mientras que las diferencias responden a prioridades locales: Lima privilegia seguridad ciudadana y movilidad urbana, mientras Cajamarca enfatiza educación y salud. El estudio concluye que los PGD son herramientas estratégicas de modernización estatal y recomienda replicar buenas prácticas como la interoperabilidad, la capacitación bajo estándares ISO y el uso de metodologías ágiles.
This article analyzes the Digital Government Plans (PGD) implemented in 2022 by municipalities along the Peruvian coast and the Cajamarca region, with the purpose of identifying progress, differences, and best practices in digital public management. The study applied a qualitative and documentary approach, based on the review of PGDs published on official portals and surveys conducted with public officials. Findings show that all the regions studied had a PGD, although with varying levels of detail and development. Lima, Callao, and Ica stand out for presenting specific plans focused on the digitalization of procedures, interoperability, ICT training, and information security. Cajamarca, recognized as a national benchmark, set more ambitious goals such as achieving 100% digitalization of services and comprehensive staff training. However, its PGD remains generalist and lacks measurable indicators. In contrast, municipalities such as Pucusana (10%) or Mariscal Nieto (20%) set more modest objectives. The municipality of Ate is notable as the only one that officially reports progress, reaching 92% of its planned goals. Similarities among the plans include investment in technological infrastructure and staff training, while differences reflect local priorities: Lima emphasizes citizen security and urban mobility, while Cajamarca focuses on education and health. The study concludes that PGDs are strategic tools for state modernization and recommends replicating best practices such as interoperability, ICT training under ISO standards, and the use of agile methodologies.