Argentina
Tarapoto, Perú
En este artículo nos proponemos analizar los modos en que se configura el trabajo de las mujeres cis pertenecientes al sector de la agricultura familiar en procesos de transición agroecológica. Partimos de comprender y problematizar la triple jornada de trabajo desde sus esferas: productiva, reproductiva/ de cuidados, y comunitaria, esta última entendida como participación social vinculada con el trabajo institucional, organizativo y territorial. A su vez, comprendemos a la agroecología desde su triple significación: como ciencia, práctica y movimiento social. Se trata de una propuesta académica, sociopolítica y socioproductiva que recupera distintos aspectos de las agriculturas tradicionales, y que en los últimos cincuenta años ha adquirido una mayor relevancia y legitimación para transformar los mundos y espacios rurales. La amplitud dimensional de este paradigma permite repensar los procesos socioproductivos desde diversas perspectivas interdisciplinarias. Aquí nos interesa profundizar en la dimensión de las relaciones sociales específicas que se generan en la praxis agroecológica, retomando los debates que los feminismos aportan para comprender el trabajo. Para hacerlo nos valemos de una metodología cualitativa donde se conjugaron entrevistas semi-estructuradas, observación participante y el seguimiento de la trayectoria de mujeres de largo plazo. Concluimos que la agroecología resignifica el trabajo de las mujeres y genera en su trayectoria nuevas responsabilidades como también nuevas identidades.
In this article, we delve into the intricate dynamics of the contributions made by cisgender women within the family farming sector to agroecological transition processes. Our exploration commences by dissecting and critically examining the concept of the triple workday, encompassing its spheres of productivity, reproductive/care responsibilities, and community engagement. The latter entails active involvement in institutional, organizational, and territorial endeavors. We approach agroecology from its multifaceted perspective, recognizing it as a scientific discipline, a practical approach, and a social movement. This academic, socio- political, and socio-productive framework embracing diverse elements of traditional agriculture has garnered increased significance and legitimacy over the past five decades in reshaping rural landscapes and societies. The expansive nature of this paradigm enables to reevaluate socio-productive processes through a myriad of interdisciplinary lenses. Our specific focus lies in probing the intricate social relations engendered within agroecological praxis, drawing insights from feminist studies on labor dynamics.
To do so, we used a qualitative methodology that combined semi-structured interviews, participant observation, and long-term monitoring of women's work. We concluded that agroecology redefines women's work and generates new responsibilities as well as new identities in their work.