Ignacio Ellacuría
Ignacio Ellacuría, a medida que su prestigio y reconocimiento crecía tanto como pensador y como hombre de acción que luchaba a favor de la justicia, recibía muchas invitaciones para participar en eventos a escala global. El inédito que acá se presenta contiene el discurso pronunciado por Ellacuría durante el Tercer Encuentro Internacional de los jóvenes en Venecia, organizado por alguna organización católica o cristiana de relevancia, en el año de 1987. Estamos hablando ya de un Ellacuría con un pensamiento filosófico y teológico de gran complejidad y madurez pero que, sin embargo, es capaz de colocarse en un plano de empatía y cercanía con la juventud, en este caso europea y, por tanto, privilegiada en términos de acceso al bienestar material. En el discurso Ellacuría logra con un persuasivo lenguaje apelar a dicha juventud, a su energía, imaginación y racionalidad para despertar en ella la conciencia de los males que la injusticia ocasiona en el más extenso y hondo mundo subdesarrollado. La tesis general que desarrolla en este discurso sostiene que la insolidaridad entre los pueblos es la base de la mayor parte de los problemas del subdesarrollo y es asimismo una de las principales fuentes que alimenta el abuso ocasionado a través de las graves violaciones a los derechos humanos. Se trata de un discurso, que salta a primera vista, guarda hoy en día la mayor vigencia y actualidad.