En el presente trabajo se analiza el ciclo mural de Olga Costa y José Chávez Morado, realizado en el Balneario Agua Hedionda de Cuautla, Morelos en 1952, obra que permite observar algunas de las diferencias temáticas y estilísticas de cada uno de los miembros de la pareja de artistas de forma paradigmática. Apoyándome en algunos conceptos de Gaston Bachelard en su obra clásica El agua y los sueños: ensayo sobre la imaginación de la materia (1942), en el texto interpreto los imaginarios de los artistas en sus representaciones sobre el agua. Considerando sus visiones individuales en torno a la conceptualización y a la ensoñación del motivo del agua, se concluye que, para conocer el movimiento muralista mexicano en todo su alcance, es necesario integrar al muralismo femenino que complementa y enriquece al fenómeno cultural del movimiento creado originalmente con la intención de democratizar el arte.