Venezuela
El orden mundial, va más allá de la idea clásica de una estructura puramente fundamentada en relaciones de poder entre diferentes Estados-nación. Esta estructura global representa una construcción discursiva intricada en la que se entrelazan relatos, símbolos y sistemas de significación que funcionan como mecanismos de legitimación del poder geopolítico, a escala mundial. Ante esta realidad incuestionable, el objetivo de este ensayo fue examinar las transformaciones del orden mundial vigente a través del análisis sistemático de los discursos geopolíticos producidos por tres personalidades políticas de primer orden (Donald Trump; Vladimir Putin y Luis Ignacio Lula da Silva), utilizando las herramientas conceptuales y metodológicas proporcionadas por la geopolítica crítica. El cruce entre discursos e interpretaciones permitió concluir que, en la práctica, la coexistencia conflictiva de estos tres proyectos discursivos crea un contexto internacional policéntrico y, a la vez, fragmentado que impide la existencia unívoca de cualquier arquitectura institucional unificadora. El nacionalismo transaccional de Trump; la multipolaridad civilizacional de Putin y la geopolítica cooperativa de Lula no son solo políticas exteriores distintas, sino ontologías políticas irreconciliables que generan efectos materiales y simbólicos tangibles sobre las poblaciones, los territorios y las instituciones, en diversas regiones del mundo, con historias, intereses y metas particulares.
The world order goes beyond the classic idea of a structure based purely on power relations between different nation states. This global structure represents an intricate discursive construction in which narratives, symbols, and systems of meaning are intertwined, functioning as mechanisms for legitimizing geopolitical power on a global scale. Given this unquestionable reality, the objective of this essay was to examine the transformations of the current world order through the systematic analysis of the geopolitical discourses produced by three leading political figures (Donald Trump, Vladimir Putin, and Luis Ignacio Lula da Silva), using the conceptual and methodological tools provided by critical geopolitics. The intersection between discourses and interpretations allowed us to conclude that, in practice, the conflictive coexistence of these three discursive projects creates a polycentric and, at the same time, fragmented international context that prevents the univocal existence of any unifying institutional architecture. Trump's transactional nationalism, Putin's civilizational multipolarity, and Lula's cooperative geopolitics are not only different foreign policies, but irreconcilable political ontologies that generate tangible material and symbolic effects on populations, territories, and institutions in various regions of the world with histories, interests, and goals