Las subvenciones son un campo de trabajo abonado para las fiscalizaciones que llevan a cabo las instituciones de control externo. En particular, lo son para las subvenciones nominativas, caracterizadas por ser una modalidad de concesión directa y, por tanto, alejadas del procedimiento ordinario de concurrencia competitiva. El control de los requisitos legales y reglamentarios constituye un desafío, tanto en lo que atañe a los órganos gestores e interventores de la entidad local, como a los propios beneficiarios.