México
Este artículo tiene por objetivo visibilizar los esfuerzos que hacen pequeños produc-tores para consolidar una alimentación sana y sustentable en territorios urbanos en colaboración con los rurales, en un contexto en el que la inseguridad alimentaria crece en México y en el mundo. A partir del análisis de tres casos (mercados alternativos en la Ciudad de México, huertos urbanos en Iztapalapa y la red de huertos escolares), se propone una estrategia de relación campo-ciudad encaminada a disminuir la inseguridad alimentaria en el país desde una visión regional que atienda la demanda y producción de alimentos. Con ello, se discuten las implicaciones que ha tenido el modelo de desarrollo económico y social adoptado en México en el sistema agroalimentario, el medio rural y sus habitantes. Se atiende la reconfiguración de los territorios, profundizando en la desaparición de la dicotomía entre lo rural y urbano, y se cuestiona la responsabilidad que se le ha delegado al mundo rural de proveer alimentos de calidad a las ciudades. Los resultados destacan la necesidad de una visión territorial amplia para la producción de alimentos y el fortalecimiento de redes solidarias que integren lo urbano y lo rural sin una dicotomía estricta entre ambos términos.
This article aims to show the efforts made by small producers to consolidate healthy and sustainable food in urban territories in collaboration with rural areas, in a scenario where food insecurity is growing in Mexico and the world. Based on the analysis of three cases in which rural-urban projects coexist, a strategy is proposed to reduce food insecurity in the country from a regional perspective that addresses food production and demand. With this, the implications that the economic and social development model adopted in Mexico has had on the agri-food system, the rural environment and its inhabitants are discussed. It is also addressed the reconfiguration of territories, delving into the disappearance of the dichotomy between rural and urban areas, and questioning the responsibility that has been delegated to the rural world to provide quality food to cities. The results highlight the need for a broad territorial vision for food production and the strengthening of solidarity networks that integrate the urban and rural areas without a strict dichotomy between both terms.