El uso creciente de datos personales obtenidos a través de redes sociales para la distribución de propaganda electoral personalizada, mediante técnicas de microtargeting, se ha intensificado y sofisticado técnicamente en los últimos años. Esta práctica, combinada con la proliferación de información falsa y estrategias sistemáticas de difusión de desinformación, está generando un impacto significativo en diversos procesos electorales a nivel global, comprometiendo princi-pios fundamentales que deben regir toda contienda electoral. Por ello, se vuelve cada vez más urgente proteger los datos personales de los usuarios, en particular aquellos vinculados a sus opiniones políticas, y combatir su uso indebido con fines de manipulación y propagación de desinformación. Este trabajo tiene como objetivo, a partir de un análisis del funcionamiento del microtargeting electoral y del impacto de la desinformación en los procesos electorales y en los derechos fundamentales, examinar si una serie de Reglamentos adoptados recientemente en el ámbito de la Unión Europea pueden contribuir a una mejor protección de estos datos y a una lucha más eficaz contra la difusión de desinformación.
The growing practice of using personal data from social networks for targeted election propaganda, alongside the spread of false information, has be-come more sophisticated, impacting electoral processes globally. Protecting users’ personal beliefs in particular the ones regarding their political beliefs, and ad-dressing the misuse of such data for personalised propaganda and disinformation dissemination has become increasingly crucial. This paper discusses the rise of electoral microtargeting techniques and the effects of disinformation dissemina-tion on electoral processes and fundamental rights. It explores whether recent EU regulations can enhance the protection of such data and combat disinformation effectively. Considering these developments, the need to safeguard personal data and ensure fair electoral practices is emphasised, given the significant implica-tions for democratic principles.