El Tribunal General confirma la decisión del Banco Central Europeo de revocar la autorización de una entidad de crédito por incumplimientos graves y persistentes en materia de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, así como por deficiencias en su sistema de control interno y estrategia de gestión de riesgos. El Tribunal desestima los cuatro motivos del recurso, al considerar que el BCE actuó conforme a su competencia, realizó una valoración autónoma, motivó suficientemente su decisión y respetó los derechos fundamentales de la entidad, garantizando así la estabilidad financiera y la protección del sistema bancario europeo